Viernes, 30 de mayo de 2008
Nunca me olvidaré de esa noche, como me divertía con mis amigos, estaba eufórico, ni me conocía, bailaba, hablaba con todos y todos me sonreían. Llegué incluso a pensar que alguien me habia metido un ácido en la bebida. Pero era tan real... que podía hasta casí sentir lo que hablaba cada persona según las miraba, y mientras, la música, a tope retumbaba en las paredes del local.
Fue cuando me fijé en ella, entre todos los demás...mirándome de forma plácida, como si me conociera, preciosa como...,  como si fuera etérea y lo de alrededor mundano y gris.
Intentaba concentrarme de nuevo en mis amigos y de nuevo me perdía buscándola, para cruzar de nuevo la mirada con ella y volver a sentir esa sensación.
Pero la perdí, ya no estaba, había otras personas en su lugar que me hacian perder el interes de la zona donde estaba...
Me quedé anonadado, algo me decía que debía salir fuera y buscarla...quizás podía volver a verla.
Salí del local y me fuí paseando tranquilamente por la zona que se alejaba de los garitos, no sé que camino estaba tomando, una calle de frente, otra a la izda, el caso es que nada de lo que tenía alrededor me sonaba, y sin embargo parecía como si supiera a donde debía ir.
Cuando al rato la volví a ver, allí estaba de nuevo, mirándome otra vez mientras se despedía de sus amigas, y se disponía a entrar en un portal, cuando me acerqué a ella y me sonrió, y me dijo que pasara a su casa...no tenía miedo, porque erá como si la conociera, sí,  la misma sensación de antes. No hablabamos apenas, y lo poco que decíamos carecía de interés, pero no dejabamos de mirarnos y finalmente nos acercamos mutuamente y nos abrazamos, cada vez más fuerte, más pasional, sentía como si me fuera a explotar la cabeza, la sangre me hervía.. y...
Verá doctora todo esto que le he contado es porque a veces, no me acuerdo que que soy yo el que la buscaba..., no me acuerdo que erá yo quien la atraía a mí..., y no me quiero acordar que estaba otra vez de caza, que la sangre me llamaba otra vez, que mis colmillos pedían desgarrar de nuevo la tierna carne del cuello de una bella mujer.
Me mira como la chica de mi recuerdo doctora, abráceme...abráceme...




Publicado por roblibra @ 14:20
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios